Vitoria aprueba una normativa sobre locutorios

PP y PNV aprueban una norma que ya no fija distancia entre locutorios

El Gabinete Maroto renuncia a la separación de 600 metros entre este tipo de locales para lograr el apoyo de los jeltzales a la ordenanza

En política es peligroso hacer previsiones. No eran pocos quienes pensaban que el Gabinete Maroto no iba a ser capaz de sacar adelante su deseada ordenanza de locutorios. Lo logró, pero cediendo a las exigencias del PNV. El Gobierno municipal eliminó -entre otros- el controvertido artículo referido a las distancias entre locales de este tipo para conseguir el apoyo definitivo de los jeltzales y aprobar en una primera fase un reglamento que venía precedido de polémica. Una vez más, la norma fue tachada ayer de «xenófoba» e «intransigente» por PSE y EH Bildu.

«No sé si este proyecto destila racismo entre sus líneas, pero desde luego transpira cinismo, populismo y un peligroso tinte de oportunismo político. Persigue, en nuestra opinión, de forma impúdica un puñado de votos», lanzó el socialista Juan Carlos Alonso.

En la comisión de Medio Ambiente, que tuvo lugar la pasada semana, el PNV se negó a apoyar al equipo de gobierno mientras los conservadores mantuviesen en el texto de la norma la obligación de guardar una distancia de 600 metros entre locutorios. Por eso, los concejales del PP ayer se rindieron a los deseos de los nacionalistas y renunciaron a una de las directrices marcadas personalmente por el alcalde Javier Maroto. «Esta es una ordenanza que nosotros no hubiésemos planteado. Pero no nos vamos a negar al debate siempre que se haga desde el respeto a la igualdad y la búsqueda de las máximas garantías», subrayó la jeltzale Blanca Guinea.

Sector en caída libre

El presidente de la Asociación Nacional de Cíbers, Antonio Expósito, mostró ante los ediles la preocupación del sector ante esta ordenanza, «que ya de por sí vive en caída libre». «La regulación debería ser el propio mercado, a mayor concentración hay menos negocio y, por lo tanto, los locales mueren solos. Debe existir libre acceso a actividades y servicios, estos no pueden ser coartados», subrayó durante su intervención en el turno popular del pleno municipal. Expósito consideró que algunos de los artículos planteados son «una locura», como por ejemplo la exigencia de ventilación mecánica y de unas superficies mínimas. Cualquier ciudadano o colectivo podrá incluir aportaciones a la norma durante los próximos 30 días, y serán sometidas a votación antes de que se proceda a la aprobación definitiva del reglamento.

«Creemos que esta normativa lleva implícita una desigualdad de trato y negocio. Una discriminación tanto a los dueños como a los clientes, que suelen ser inmigrantes», señaló el portavoz de los cíbers.

Con la retirada de sus puntos más polémicos, la ordenanza ya no regulará sobre la distancia, los equipos de música, el consumo de comidas en los locales y los escaparates. Una norma que ya poco tiene que ver con la planteada por Maroto.

Leido en:  http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20140201/miranda/pp-pnv-aprueban-norma-20140201.html

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